Elle 1

Me acompaña la noche como todas las noches, me entrego a la tarea de olvidarte porque al olvidarte descanso, pero no hay descanso ni olvido, solo yo, viéndote pasear, recordándome que no te olvido ahora y que no te olvido nunca. Estás ahí, lejana pero presente, estoy aquí, entregado al ahora, con la mirada en el pasado que no fue porque se escribió antes de que llegarás como un separador colorido a invadir mis páginas ya escritas, y en el futuro, que es una fantasía cruel. Queda de mi un hombre resignado a ser hoy y a ser tú, que eres también hoy.

Ya fue tuya mi mente un día, puse mis pensamientos en tus manos pero se extendieron por tu cuerpo como agua recorriéndote toda, desde tus dedos hasta tu pelo pasando por tu vientre, tus senos, aquellos que caben en mi mano abierta como si hubiesen crecido tomado como cerco mi palmo, terminando siempre donde inicias: en tus ojos.

Ven a vivir en mi pasado que es donde tengo los ojos puestos, pon tus ojos frente a los míos y vive allí donde se vive eternamente, donde extiendo la mano y toco el aire que te rodea, donde tus palabras acarician mis oídos como hierva seca. Ya caminaré de espaldas viéndote hasta el fin. Una vez en el pasado, serás siempre presente.