Cómo llegamos a tu habitación

La primera vez que Náilu se reconoció con nombre a sí mismo, ya había caminado sobre cinco soles. Fue testigo de la germinación de las primeras semillas de ceiba, de entre las cuales tomó seis para unirlas entre sí con un filamento de raíz. Las estrellas estaban completas y su brillo era idéntico al de hoy día, también su ubicación, y tamaño. Náilu era un cuerpo hecho de viento, sus ojos tenían el brillo de un zircón azul, su boca era como la cicatriz de la erosión que produce el calor sobre la tierra seca, su voz tenía un sonido frío como el canto de un ave de tamaño mediano, aunque también podría decirse que esa misma voz era semejante al maullido de un pequeño gato. Los días de Náilu estaban dedicados a la constante contemplación de lo descubierto, o al descubrimiento de futuros objetos de contemplación; fue ahí, en el ejercicio de presenciar, que vio otro cuerpo hecho de viento de naturaleza creadora y color amarillo pálido, el cuerpo estaba sentado viendo el lento desgaste de una roca que recibía constantemente el golpe de las olas. Náilu conocía la costa donde estaba la roca, pues cada cierto tiempo pasaba estaciones enteras sumergiéndose en el agua para sentir sobre su cuerpo hecho de viento, los a veces sutiles y a veces violentos cambios en la temperatura del agua. Cada cambio de temperatura estaba avisado por diminutas ondas, así que Náilu anticipaba el climax de los cambios y se permitía sentirlos, siempre con sus ojos brillantes de zircon cerrados, es decir, recubiertos por unos párpados de aire que enblanquecían el brillo azul, pero no lo lograban apagar del todo.

Náilu renunció a la idea inicial de sumergirse en la profundidad de las aguas y se acercó al cuerpo amarillo que permanecía sentado para no perder detalle del oleaje y su feroz embestida contra las rocas; esta nueva presencia de vez en cuando dejaba salir un suspiro del mismo viento que componía su cuerpo, y el suspiro se volvía rocío, era un rocío amarillo que se dispersaba rápidamente en la atmósfera, fundido con el agua pulverizada del mar. Cuando Náilu estuvo tan cerca que su presencia no podía ser ignorada, el cuerpo amarillo hecho de viento interrumpió su observación y volteó la cabeza en dirección a Náilu; sus ojos despedían un brillo amarillo como los visos del citrino, su boca tenía la forma de dos pétalos, pero era líquida y tenía aroma a néctar de tulipán. Náilu se acercó tanto como pudo y puso sus ojos con brillo de zircón azul frente a los ojos con brillo amarillo de citrino del cuerpo amarillo hecho de viento, al hacerlo, una luz verde nació en el espacio que separaba cabeza de cabeza.

—Náilu—. Dijo el cuerpo con ojos hechos de brillo azul de zircón, mientras ponía la mano izquierda en el pecho indicando que así debía ser llamado.

—Alima—. Respondió el cuerpo hecho de viento amarillo, repitiendo el gesto usado por Nailú pero con la mano derecha.

—Vine a sumergirme en estas aguas y te veo, ahora las aguas estarían siempre frías si no vienes conmigo a tocarlas, porque he conocido el color que nace del cruzar de nuestras miradas y el viento de mi cuerpo se ha turbado.

—Vine a ver el desgaste de la roca porque contemplo la leve perdida que sufre con cada ataque del mar y me compadezco, mi presencia en el desvanecimiento de la piedra es innecesaria pero siempre la he procurado, ahora quiero abandonar mi lugar y conocer las aguas que viniste a buscar.

La voz de Alima era dulce y constante como el sonar de una flauta, así que cada conversación entre los dos, era una sinfonía felina o una sinfonía aviaria, según el oído de quien los escuchase. El instante posterior a la pronunciación de sus nombres y de sus intenciones, fue solo mirar, mirar por eras, mirar al otro, tocar, tocar por eras, tocar al otro. Hubo momentos donde los cuerpos de viento se fundieron y en ambos era visible un pequeño huracán en el pecho, que empujaba pequeñas hojas y granos de arena.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s