Niña

Los caballos que te vieron de niña ya están muertos
cabalgan dormidos en las hojas de tus libros.

Los cabellos que te brotaron de niña ya están viejos
se enredan como hiedra en tus labios fríos.

Sorda.

Un día mi poesía será ruinas para ti
preferirás la sordera
anhelarás la ceguera
y dormiremos hastiados

Seré tu escoba, pero tú serás mi ensueño
te soñaré aún sorda
anhelaré el pasado
y lo procuraré en oídos nuevos

Tú vivirás entre despojos, y yo me habré llevado la gloria de nuestro palacio a una nueva tierra.